Música de tradición popular en Navidad
La zambomba tiene un diente y no puede comer pan, sólo castañas y nueces y turrón de mazapán. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. La zambomba tiene un diente y la muerte tiene dos, si no me das aguinaldo mala suerte te dé Dios. (Estr.) Baja el aguinaldo si lo has de bajar, que mañana es fiesta y hay mucho que andar. La zambomba es un puchero que ha nacido en Aragón y el muchacho que la toca tiene ganas de turrón. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. Villancico tradicional recogido en la comarca de Tarazona y el Moncayo.

Francisco Soria Aedo (1898 -1965)

Francisco Soria Aedo (1898 -1965)

 La Navidad tiene banda sonora A las canciones propias de esta época del año se les suele llamar villancicos. Antiguamente, esa palabra designaba un tipo de composición literaria y musical que intentaba imitar las maneras populares, aunque a veces eran piezas muy elaboradas. Y podían tratar de cualquier tema, no solo referirse a asuntos navideños. Hoy en día no son un género musical único. Hace tiempo, en el siglo XVI, el villano sí lo era y de ahí viene la palabra. Era la música que hacían los villanos, es decir, la gente del pueblo. Además de lo que hoy entendemos por villancicos, que cantan al nacimiento de Jesús en Belén, o a la adoración de los pastores y de los Magos, hay canciones tradicionales como los llamados aguinaldos o aguilandos y otras canciones de ronda que se emplean para pedir por las casas alguna propina, generalmente alimenticia.  Instrumentos Tanto en un caso como en otro, lo fundamental es cantar, pero también acompañarse con instrumentos como panderetas, fierros o triángulo, sonajas de cascabeles y zambombas. La zambomba es un tambor de fricción, es decir una piel atada a la boca de un recipiente – que puede ser un viejo puchero, una jarra o incluso una lata de conservas vacía, que no se golpea, sino que se hace vibrar al frotar una caña atada a ella. La caña se frota con la mano humedecida, o con ayuda de una hoja vegetal.

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Música de tradición popular en Navidad
 La Navidad tiene banda sonora A las canciones propias de esta época del año se les suele llamar villancicos. Antiguamente, esa palabra designaba un tipo de composición literaria y musical que intentaba imitar las maneras populares, aunque a veces eran piezas muy elaboradas. Y podían tratar de cualquier tema, no solo referirse a asuntos navideños. Hoy en día no son un género musical único. Hace tiempo, en el siglo XVI, el villano sí lo era y de ahí viene la palabra. Era la música que hacían los villanos, es decir, la gente del pueblo. Además de lo que hoy entendemos por villancicos, que cantan al nacimiento de Jesús en Belén, o a la adoración de los pastores y de los Magos, hay canciones tradicionales como los llamados aguinaldos o aguilandos y otras canciones de ronda que se emplean para pedir por las casas alguna propina, generalmente alimenticia.
 Instrumentos Tanto en un caso como en otro, lo fundamental es cantar, pero también acompañarse con instrumentos como panderetas, fierros o triángulo, sonajas de cascabeles y zambombas. La zambomba es un tambor de fricción, es decir una piel atada a la boca de un recipiente – que puede ser un viejo puchero, una jarra o incluso una lata de conservas vacía, que no se golpea, sino que se hace vibrar al frotar una caña atada a ella. La caña se frota con la mano humedecida, o con ayuda de una hoja vegetal.
La zambomba tiene un diente y no puede comer pan, sólo castañas y nueces y turrón de mazapán. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. La zambomba tiene un diente y la muerte tiene dos, si no me das aguinaldo mala suerte te dé Dios. (Estr.) Baja el aguinaldo si lo has de bajar, que mañana es fiesta y hay mucho que andar. La zambomba es un puchero que ha nacido en Aragón y el muchacho que la toca tiene ganas de turrón. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. Villancico tradicional recogido en la comarca de Tarazona y el Moncayo.
Música de tradición popular en Navidad
 La Navidad tiene banda sonora A las canciones propias de esta época del año se les suele llamar villancicos. Antiguamente, esa palabra designaba un tipo de composición literaria y musical que intentaba imitar las maneras populares, aunque a veces eran piezas muy elaboradas. Y podían tratar de cualquier tema, no solo referirse a asuntos navideños. Hoy en día no son un género musical único. Hace tiempo, en el siglo XVI, el villano sí lo era y de ahí viene la palabra. Era la música que hacían los villanos, es decir, la gente del pueblo. Además de lo que hoy entendemos por villancicos, que cantan al nacimiento de Jesús en Belén, o a la adoración de los pastores y de los Magos, hay canciones tradicionales como los llamados aguinaldos o aguilandos y otras canciones de ronda que se emplean para pedir por las casas alguna propina, generalmente alimenticia.
 Instrumentos Tanto en un caso como en otro, lo fundamental es cantar, pero también acompañarse con instrumentos como panderetas, fierros o triángulo, sonajas de cascabeles y zambombas. La zambomba es un tambor de fricción, es decir una piel atada a la boca de un recipiente – que puede ser un viejo puchero, una jarra o incluso una lata de conservas vacía, que no se golpea, sino que se hace vibrar al frotar una caña atada a ella. La caña se frota con la mano humedecida, o con ayuda de una hoja vegetal.
La zambomba tiene un diente y no puede comer pan, sólo castañas y nueces y turrón de mazapán. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. La zambomba tiene un diente y la muerte tiene dos, si no me das aguinaldo mala suerte te dé Dios. (Estr.) Baja el aguinaldo si lo has de bajar, que mañana es fiesta y hay mucho que andar. La zambomba es un puchero que ha nacido en Aragón y el muchacho que la toca tiene ganas de turrón. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. Villancico tradicional recogido en la comarca de Tarazona y el Moncayo.
Música de tradición popular en Navidad
 La Navidad tiene banda sonora A las canciones propias de esta época del año se les suele llamar villancicos. Antiguamente, esa palabra designaba un tipo de composición literaria y musical que intentaba imitar las maneras populares, aunque a veces eran piezas muy elaboradas. Y podían tratar de cualquier tema, no solo referirse a asuntos navideños. Hoy en día no son un género musical único. Hace tiempo, en el siglo XVI, el villano sí lo era y de ahí viene la palabra. Era la música que hacían los villanos, es decir, la gente del pueblo. Además de lo que hoy entendemos por villancicos, que cantan al nacimiento de Jesús en Belén, o a la adoración de los pastores y de los Magos, hay canciones tradicionales como los llamados aguinaldos o aguilandos y otras canciones de ronda que se emplean para pedir por las casas alguna propina, generalmente alimenticia.
 Instrumentos Tanto en un caso como en otro, lo fundamental es cantar, pero también acompañarse con instrumentos como panderetas, fierros o triángulo, sonajas de cascabeles y zambombas. La zambomba es un tambor de fricción, es decir una piel atada a la boca de un recipiente – que puede ser un viejo puchero, una jarra o incluso una lata de conservas vacía, que no se golpea, sino que se hace vibrar al frotar una caña atada a ella. La caña se frota con la mano humedecida, o con ayuda de una hoja vegetal.
La zambomba tiene un diente y no puede comer pan, sólo castañas y nueces y turrón de mazapán. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. La zambomba tiene un diente y la muerte tiene dos, si no me das aguinaldo mala suerte te dé Dios. (Estr.) Baja el aguinaldo si lo has de bajar, que mañana es fiesta y hay mucho que andar. La zambomba es un puchero que ha nacido en Aragón y el muchacho que la toca tiene ganas de turrón. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. Villancico tradicional recogido en la comarca de Tarazona y el Moncayo.
Música de tradición popular en Navidad
 La Navidad tiene banda sonora A las canciones propias de esta época del año se les suele llamar villancicos. Antiguamente, esa palabra designaba un tipo de composición literaria y musical que intentaba imitar las maneras populares, aunque a veces eran piezas muy elaboradas. Y podían tratar de cualquier tema, no solo referirse a asuntos navideños. Hoy en día no son un género musical único. Hace tiempo, en el siglo XVI, el villano sí lo era y de ahí viene la palabra. Era la música que hacían los villanos, es decir, la gente del pueblo. Además de lo que hoy entendemos por villancicos, que cantan al nacimiento de Jesús en Belén, o a la adoración de los pastores y de los Magos, hay canciones tradicionales como los llamados aguinaldos o aguilandos y otras canciones de ronda que se emplean para pedir por las casas alguna propina, generalmente alimenticia.
 Instrumentos Tanto en un caso como en otro, lo fundamental es cantar, pero también acompañarse con instrumentos como panderetas, fierros o triángulo, sonajas de cascabeles y zambombas. La zambomba es un tambor de fricción, es decir una piel atada a la boca de un recipiente – que puede ser un viejo puchero, una jarra o incluso una lata de conservas vacía, que no se golpea, sino que se hace vibrar al frotar una caña atada a ella. La caña se frota con la mano humedecida, o con ayuda de una hoja vegetal.
La zambomba tiene un diente y no puede comer pan, sólo castañas y nueces y turrón de mazapán. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. La zambomba tiene un diente y la muerte tiene dos, si no me das aguinaldo mala suerte te dé Dios. (Estr.) Baja el aguinaldo si lo has de bajar, que mañana es fiesta y hay mucho que andar. La zambomba es un puchero que ha nacido en Aragón y el muchacho que la toca tiene ganas de turrón. (Estr.) Dale que le dale, dale a la zambomba, dale que le dale, hasta que se rompa. Villancico tradicional recogido en la comarca de Tarazona y el Moncayo.